El Protocolo de Palermo brinda una definición universal, que para su mejor comprensión se divide en tres partes:

El consentimiento de la víctima no será considerado, cuando se haya recurrido a alguno de los medios (amenazas, engaños, abuso de una situación de vulnerabilidad).
Es importante resaltar que cuando la víctima sea niña, niño o adolescente, no será necesario que se haya recurrido a alguno de los medios arriba señalados, para que sea considerada/o como víctima de la trata de personas.
En resumen, la trata de personas es la unión de una serie de actividades en la que una o varias personas utilizan determinados recursos para “conseguir” o “adquirir” a otra con el objetivo de que sea explotada.
Alfonso Esparza Oteo 119, Col. Guadalupe Inn, Del. Álvaro Obregón, C.P. 01020, México D.F. - Tel. 01 (55) 53 22 42 00
Comentarios sobre este Sitio de Internet
INSTITUTO NACIONAL DE LAS MUJERES, MÉXICO - ALGUNOS DERECHOS RESERVADOS © 2010 - POLÍTICAS DE PRIVACIDAD