¿Qué es la sustentabilidad?[1]
La búsqueda de soluciones al deterioro ambiental ha encontrado en el término desarrollo sustentable, formulado en 1987 en “Nuestro futuro común”, documento elaborado por la Comisión Brundtland, un sustento teórico para fundamentar las estrategias de promoción de la conservación ambiental de diversas dependencias de gobierno, organismos y agencias internacionales. Esta definición, entendida como “aquel desarrollo que cubre las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de futuras generaciones para cubrir sus propias necesidades”, es la de uso más extendido, pero también una de las más debatidas y cuestionadas, en especial por las medidas y acciones que, en su nombre, han llevado a cabo los seguidores de este enfoque, tales como:
El sinnúmero de significados e interpretaciones del concepto desarrollo sustentable han terminado por desvirtuarlo, banalizarlo y tergiversar su verdadera acepción. Ante la falta de una definición clara de este término, las y los científicos sociales se han abocado a producir gran cantidad de literatura crítica y a elaborar propuestas para delimitarlo desde otras perspectivas.
Desde el enfoque tradicional de desarrollo sustentable, las dimensiones sociales no ocupan un lugar preponderante y son percibidas y tratadas como problemas. Esta percepción ha originado que las políticas e iniciativas ambientales se debatan como realidades separadas, o se cumplen los objetivos de conservación o los del mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades. Tal dilema expresa la necesidad de crear una nueva visión del desarrollo que considere la estrecha relación entre los aspectos ambientales, económicos y sociales. Su construcción requiere, en primer lugar, del reconocimiento de los resultados negativos que ha generado el desarrollo, expresados en la degradación y deterioro del ambiente y, en el ámbito social, en la desigualdad que prevalece entre mujeres y hombres, entre clases sociales, etnias, generaciones y países. En segundo lugar, una nueva visión del desarrollo implica, necesariamente, una mayor conciencia para lograr un desarrollo sustentable que tome en cuenta las condiciones de desigualdad social.
Fuente:
[1] Mujer y Medio Ambiente A.C. Género y Sustentabilidad: Reporte de la Situación Actual, Inmujeres, México, 2008
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